• Himno Nacional Argentino, letra que se canta

     

    El 30 de marzo de 1900 se sancionó un decreto para que en las festividades oficiales o públicas,
    así como en los colegios o escuelas del Estado, sólo se cante la primera y la última cuarteta y el coro
    de la canción sancionada por la Asamblea General del 11 de mayo de 1813.
    Desde entonces se cantan estos versos:
    Himno Nacional Argentino
    (Versión que se canta actualmente)
    Letra: Vicente López y Planes
    Música: Blas Parera
    Oid Mortales, el grito sagrado:
    ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
    ¡Oid el ruido de rotas cadenas:
    ved del trono a la noble Igualdad!

    Ya su trono dignísimo abrieron
    las Provincias Unidas del Sud,
    y los libres del mundo responden
    ¡Al gran Pueblo Argentino salud!
    Coro
    Sean eternos los laureles
    que supimos conseguir:
    coronados de gloria vivamos
    o juremos con gloria morir.
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    Letra original del Himno Nacional Argentino

     

     Letra original del Himno Nacional Argentino

    A medida que las relaciones con España, la madre patria, se fueron distendiendo, durante el Siglo XIX, el Gobierno de la República Argentina entendía que cantar esta letra completa, con muchas alusiones ofensivas a los españoles, serían un serio inconveniente cuando lo hicieran en actos oficiales con españoles presentes.

    De allí que en marzo de 1900 deciden seleccionar el coro y unas estrofas que, finalmente, han constituído la letra que se canta actualmente. Ésta es la original que estrenó Mariquita Sánchez de Thompson en su casona de lo que ahora es la calle Florida de Buenos Aires

     
    Marcha Patriótica
    (Versión original)
    Letra: Vicente López y Planes
    Música: Blas Parera
    Coro
    Sean eternos los laureles
    que supimos conseguir:
    Coronados de gloria vivamos
    O juremos con gloria morir.
    Oid ¡mortales! el grito sagrado:
    ¡Libertad, libertad, libertad!
    Oid el ruido de rotas cadenas:
    Ved en trono a la noble Igualdad.
    Se levanta a la faz de la tierra
    Una nueva y gloriosa Nación:
    Coronada su sien de laureles
    Y a su planta rendido un León.
    Coro
    De los nuevos campeones los rostros
    Marte mismo parece animar;
    La grandeza se anida en sus pechos,
    A su marcha todo hacen temblar.
    Se conmueven del Inca las tumbas
    Y en sus huesos revive el ardor,
    Lo que ve renovando a sus hijos
    De la Patria el antiguo esplendor.
    Coro
    Pero sierras y muros se sienten
    Retumbar con horrible fragor:
    Todo el país se conturba con gritos
    de venganza, de guerra y furor.
    En los fieros tiranos la envidia
    Escupió su pestífera hiel
    Su estandarte sangriento levantan
    Provocando a la lid más cruel.
    Coro
    ¿No los veis sobre Méjico y Quito
    Arrojarse con saña tenaz?
    ¿Y cual lloran bañados en sangre
    Potosí, Cochabamba y la Paz?
    ¿No los veis sobre el triste Caracas
    Luto y llanto y muerte esparcir?
    ¿No los veis devorando cual fieras
    todo pueblo que logran rendir?
    Coro
    A vosotros se atreve ¡Argentinos!
    El orgullo del vil invasor,
    Vuestros campos ya pisa contando
    Tantas glorias hollar vencedor.
    Mas los bravos que unidos juraron
    Su feliz libertad sostener.
    A esos tigres sedientos de sangre
    Fuertes pechos sabrán oponer.
    Coro
    El valiente argentino a las armas
    Corre ardiendo con brío y valor,
    El clarín de la guerra cual trueno
    En los campos del Sud resonó;
    Buenos Aires se pone a la frente
    De los pueblos de la ínclita Unión,
    Y con brazos robustos desgarran
    Al ibérico altivo León.
    Coro
    San José, San Lorenzo, Suipacha,
    Ambas Piedras, Salta y Tucumán,
    La Colonia y las mismas murallas
    Del tirano en la Banda Oriental;
    Son letreros eternos que dicen:
    "Aquí el brazo argentino triunfó."
    "Aquí el fiero opresor de la patria
    Su cerviz orgullosa dobló."
    Coro
    La victoria al guerrero argentino
    Con sus alas brillantes cubrió,
    Y azorado a su vista el tirano
    Con infamia a la fuga se dio;
    Sus banderas, sus armas se rinden
    Por trofeos a la Libertad.
    Y sobre alas de gloria alza el pueblo
    Trono digno a su gran majestad.
    Coro
                                                              Desde un polo hasta el otro resuena 
                                                                     De la fama el sonoro clarín. 
                                                                  Y de América el nombre enseñado, 
                                                                       Les repite ¡mortales! Oíd: 
                                                                   ¡Ya su trono dignísimo abrieron 
                                                                     las Provincias Unidas del Sud! 
                                                                  Y los libres del mundo responden: 
                                                                    ¡Al Gran Pueblo Argentino, Salud!
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    Estreno del Himno Nacional Argentino por Mariquita Sánchez de Thompson

     

    MARIQUITA SÁNCHEZ DE THOMPSON
    UNA MUJER EN LOS DÍAS DE MAYO
     
     
    Nacida en noviembre de 1786, hija de un español granadino y una criolla porteña, siendo una quinceañera se enfrentó a sus padres para conseguir, años después, casarse con su primo Martín Thompson. La misma determinación y tenacidad la llevó a vivir los días revolucionaros del Mayo de 1810 en Buenos Aires
     
     
    Las tertulias en los salones de su casa tuvieron como participantes a muchos de los hombres claves de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que devino en el nacimiento de la República Argentina y la República Oriental del Uruguay.
     
    EL HIMNO Con la bandera celeste y blanca enarbolada meses antes por el General Manuel Belgrano en Rosario, el 14 de mayo de 1813 fue en sus salones de la calle Umquera (hoy Florida) donde ella misma entonara por primera vez los versos de Vicente López y Planes, sobre la música que ya había creado el catalán Blas Parera y que se conocía como ´Marcha patriótica´, de la que derivó, con algunos cambios en la letra, el ´Himno Nacional´. Es el momento que refleja la imagen de época.
     
    Del matrimonio de Mariquita Sánchez con Thompson nacerían cinco hijos. Al fallecimiento de éste, se casa en 1820 con el francés Washington de Mendeville,  que estaba expatriado en Buenos Aires y con quien tuvo otro hijo varón. Fue un matrimonio desgraciado para la criolla porteña y el nombramiento del francés como diplomático encubrió la separación de ambos.
     
    RIVADAVIA Y ROZAS Con el primero presidió la Sociedad de Beneficencia que éste creara durante su presidencia. La llegada del estanciero bonaerense al poder significó el exilio para Mariquita, que seguía siendo una mujer comprometida con la actividad política de su época. Permaneció entre Montevideo y Río de Janeiro, fuera de la Patria, hasta que Urquiza derrocara a Juan Manuel de Rosas en Caseros. Tras su retorno volvió a presidir la sociedad creada por Rivadavia y sus salones fueron otra vez el epicentro de la sociedad de Buenos Aires, con mucha presencia de políticos y hombres poderosos. Octogenaria, acaece su  muerte el 23 de octubre de 1868.
     
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